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viernes, 2 de agosto de 2019

Yo me quiero ir al campo



YO ME QUIERO IR AL CAMPO
Yo me quiero ir al campo,
visitar sus arroyuelos,
mirarme en sus claras aguas
como si fueran espejos.
Y sentarme a descansar
a la sombra de un enebro,
contemplando el horizonte
y el azul claro del cielo.
Y sintiendo las caricias
del aire suave y fresco,
que renueva mi vivir
trocándome en hombre nuevo.
Caminar por las encinas,
por los floridos senderos,
oliendo a brezos y jaras,
oyendo el croar del cuervo.
Yo me quiero ir al campo
a convivir con los cerdos,
con las vacas, las ovejas
y con los caballos nuevos.
Pisar la alfombra de musgo,
ver el trotar de los ciervos,
el canto de las perdices
y el vuelo de los vencejos.
Yo quiero inundar mi alma
con la paz de los silencios,
y que solamente sienta
la música de los cedros.
Respirar el aire puro
que nos regala el romero,
el tomillo, y la lavanda,
y la adelfa del riachuelo
.......................................
Hemos trocado el edén
por las jaulas de cemento,
sin pensar que hemos cambiado
oropel por oro viejo.

lunes, 29 de julio de 2019

EL CAMINO DE LA VIDA

Todos somos operantes
de nuestro propio camino,
vamos trazando la ruta
de nuestro propio destino.

Tortuoso o deslizante,
montañoso o rectilíneo,
en el valle o en la cumbre
o al borde del precipicio.

Con cintas negras de asfalto
o calzada de granito,
o simplemente la tierra
cubre,  a nuestro paso, el piso.

Con paradas y descansos,
con miradores bellísimos,
con vistas de amaneceres
y entre vergeles floridos.

Pero hay quien prefiere las sombras,
la obscuridad, y el delirio
le aparta de construir,
con sensatez, su camino.

Hay quien prefiere el desierto,
encarnado en beduino,
donde el viento forma dunas,
borrando lo construido.

Pero a veces encontramos
cruces en nuestro camino,
interferencias malignas
que socavan lo erigido.

Unos lo hacen más largo,
otros acortan su sino,
pero todos ponen fin
al trazo de su camino.








jueves, 18 de julio de 2019

El arroyo de la vida

Deja correr el arroyo,
que ha nacido en la montaña,
que salte entre laberintos,
y libre  vierta su agua.

Pues él se abrirá camino
entre empinadas montañas,
y vencerá los obstáculos
que se opongan a su marcha.

Nadie podrá detenerlo,
y aunque le pongan murallas,
no lograrán que su vida
lleve una existencia en calma.

La vida corre a raudales,
le sale de las entrañas,
y la siembra en sus orillas
y en el seno de sus aguas.

Lucha si quieren cortar
su limpio cauce que mana,
nunca se da por vencido,
siempre gana la batalla.

Serpentea por los montes
entre lomas y cañadas,
rompiendo traza el camino
hasta llegar a su casa.

Allí le espera, grandioso,
un río de inmensas aguas,
que lo abraza, complacido,
al penetrar en su casa.







lunes, 15 de julio de 2019

Amor de madre


Le dedico este poema a
todas mis amigas que
tienen el gran honor de ser madres,
ese ser entrañable que todos
llevamos en nuestro corazón.

MADRE

No me pidas un poema
que te defina una madre,
que mis palabras son torpes,
y no podré contentarte.

Pídeselo a las deidades,
a las que todo lo saben,
seguro que te dirán
que tu petición no es fácil.

O pídele al escultor
que esculpa un corazón grande,
infinito, generoso,
donde todo el mundo cabe.

O al joyero que fabrica
filigranas con su arte,
que la gema más preciosa
en un corazón engarce.

O al jardinero que cuida,
con esmero y buen talante,
las flores de su jardín,
que plante una rosa grande.

O al pintor de las sonrisas,
de miradas agradables,
de bellos ojos que miran
y que te cambia el semblante.

O pídeselo también
al hacedor de los mares,
que la más bellas sirenas
canten loas a la madre.

O al sabio que desentraña
la vida con su mensaje,
dile si ha encontrado algo
que se parezca a una madre.

No hay nada por más que busques,
ni en los cielos ni en los mares,
que sea más entrañable
que el corazón de una madre.








sábado, 13 de julio de 2019

Dos luces

Dos luces tenemos todos,
que guían nuestro cerebro,
una alumbra la razón,
la otra, los sentimientos.

Sus ráfagas luminosas
clarifican los senderos,
que en la vida transitamos
en nuestro largo trayecto.

Juntas nos hacen vivir,
siguiendo un camino recto,    
sin que perdamos el norte
en este escenario nuestro. 
 
Pero si no hay armonía
entre sus vivos reflejos,          
y una quiere dominar
a la otra, en este juego,

Se pierde la claridad,
se torna el camino ciego,
y las tinieblas dominan
la decisión del cerebro.                     

lunes, 8 de julio de 2019

Invitacion a las abejas.

Vivo entre flores y plantas,
un edén sobre la Tierra,
todo el día me acompañan
en mi soledad postrera.

Yo las cuido con esmero,
las mimo, y ellas, coquetas,
tornan sus bellas corolas
y me sonríen contentas.

Pero no sólo es mi casa,
más que mía es de las abejas,
de los mirlos enlutados
y de las aves trigueñas.

Las flores abren sus pétalos
irradiando su belleza,
y reclaman a porfía
el pose de las abejas.

Son invitadas de honor,
de mi jardín son las reinas,
ellas visitan las flores
volando hacia sus colmenas.

Polen llevan en sus patas,
cargadas van las obreras,
intercambian generosas
el néctar por rica siembra.

Simbiosis que produce
dulces frutos en la tierra,
y semillas a raudales,
que recubren la floresta.

La semilla es un milagro
que crea la naturaleza,
bebés plantas que dormitan,
si Ceres no los despierta.

Pero si el agua las baña
en cuna de blanda tierra,
se desperezan,  y brotan
plántulas verdes y tiernas.
                  
Abejas de mi jardín , 
 sois aladas mensajeras
de la vida que renace,
 cada año, en primavera.                

domingo, 25 de febrero de 2018

Esta vida no es mi vida



ESTA VIDA NO ES MI VIDA

Miro sereno la vida,
sólo con mi entendimiento,
y reflexiono tranquilo
de noche, y en mi aposento.

No quiero extraños colores
que deformen lo que veo,
ni palabras que disfracen
lo que yo siento por dentro.

Ni músicas que ensordezcan
la inspiración y el deseo,
ni caperuzas que tapen
la faz que tanto yo quiero.

Esta vida no es la vida
que me llene de contento,
pues es oropel sembrado
de torpeza y de desprecio.

Incrustaciones extrañas
se han colado en nuestro huerto,
formando un híbrido intruso
que destruye el sentimiento.

La vida la hemos cambiado
por materia y descontento,
vistiéndola de alerquín
siendo princesa de cuento

La vida está secuestrada,
aherrojada en el desierto,
sin libertad de mirar
las estrellas de los cielos.



















domingo, 18 de febrero de 2018

Sonámbulo en las Cañadas




Morfeo no vino esta noche,
me he subido a las Cañadas
con los tajinastes rojos
y las frondosas retamas.

Camino muy lentamente
gozando la noche en calma,
con el brillo de las rocas
que encienden las obsidianas.

Los gigantescos basaltos
no son rocas, son fantasmas,
que hasta el amanecer
bailan su macabra danza.

Las fonolitas resuenan,
y con su son  acompañan
la música fantasmal
que el viento toca hasta el alba.

Los olivinos radiantes
se disfrazan de luciérnagas,
y alumbran la parda noche
como pequeñas estrellas.

Los azulejos no duermen,
sigilosos guardan vela,
para pintar a la luna
cuando luciente aparezca.

El Teide, firme en la noche,
se recrea con las estrellas,
y los luceros, celosos,
quieren que su blancor pierda.

Pero el el rey soberano
nunca admite competencia,
y a los luceros eclipsa
con su blanca capa nueva.














lunes, 5 de febrero de 2018

Sentir




Te he llamado sin nombrarte,
sólo con el pensamiento,
porque las palabras sobran
cuando el amor es eterno.

No hay distancias para oírte,
aunque no existan los vientos
que me traigan tu decir,
tu mensaje yo lo siento.

Mis ojos no necesitan
que yo contemple tu cuerpo,
porque dentro de mi ser
tu imagen marcada llevo.

Mi soledad no está sola,
no te lleva en el recuerdo,
porque tu luz la ilumina
al transitar mis senderos.

Siempre voy acompañado,
tu aura llevo por dentro
alumbrando mi vivir,
y suscitando mis sueños.

Ya no tengo que buscarte,
porque al fin he descubierto
que tú nunca te marchaste
de mi vida y de mi afecto.








sábado, 30 de septiembre de 2017

Caballero

Por qué llaman a los hombres
caballeros, no lo entiendo,
 ¿será por montar a caballo
en esos tiempos pretéritos?

También montaban los mulos,
¿ son por si acaso muleros?
y el que cabalga en un burro,
¿se llama también burrero?

Pero todo esto es historia.
Ya vivimos otros tiempos,
y el progreso nos obliga
a poner los nombres nuevos.

Ya el hombre monta en un coche,
con los caballos por dentro,
pues  yo pido a la academia,
que le llamemos cochero.







jueves, 21 de septiembre de 2017

Calle Pedrajas

Granito, cal y empedrado,
losas cubrían tus aceras,
calle donde yo nací
en tristes años de guerra.

El "batior" a la entrada
de la casa, en la puerta,
que defiende de las aguas
cuando vienen las tormentas.

Donde las vacas y cerdos
hollaban tus firmes piedras,
y salían por la mañana
para pastar en las cercas.

Y al atardecer volvían
a la "enramá", con presteza,
pues llegando al torilejo,
el porquero daba suelta.

Los carros echaban chispas
al chocar contra las piedras,
y el tentemozo bailaba
chirriando cual corneja.

Calle Pedrajas

En las noches de verano,
cuando el calor fuerte aprieta,
las mujeres, a la calle,
salen buscando la fresca.

Sentadas en la calzada,
contemplando las estrellas,
pasan el rato cascando,
saludando al que se acerca.

Los niños saltan alegres,
las niñas al corro juegan,
cantado coplas antiguas
 oídas a sus abuelas.              

Otras veces los chiquillos
buscan la luz de la acera
y sentados, silenciosos,
narran cuentos y leyendas.

Así era mi calle Pedrajas
allá por los años cuarenta.

Juan Rosales Jurado

Celeridad

Qué veloz pasa el tiempo en el ocaso
de la vida, acelera su carrera,
activo y ligero no cambia el paso,
sin mirar la espesura o la pradera.

No goza de posada ni descanso,
ni el soto ni la fuente le refrescan,
ni contempla apurado su remanso,
pues solo atiende a su correr, sin tregua.
                                         
Si nuestra vida es el tiempo que gozamos,
por qué no te detienes  y contemplas                      
y escuchas lo que los hombres deseamos

No seas tan rápido y veloz, y piensa:
a la vida no seducen tus reclamos,
ya que lucha por continuar su senda.



lunes, 31 de julio de 2017

Clarividencia

CLARIVIDENCIA

Se ha acabado el caminar
y probar nuevos senderos,
mi ruta se ha terminado,
mi camino está completo.

He llegado, aunque cansado,
a la cumbre del deseo,
a las montañas azules,
a la placidez del cielo.

Sólo quiero contemplar,
meditar, y, entre recuerdos,
tener una  doble vida,
la real, y el pensamiento.

Se acabaron las batallas,
las angustias de otros tiempos,
las ambiciones vacías,
las prisas por llegar presto.

Dejar que pasen los días
como corceles de ensueño,
sin bridas que los apresen,
pues demasiado corrieron.

Observo desde la altura,
mientras el valle contemplo,
los caminos recorridos,
las veredas, y los vientos,

los campos que recorrí
con esfuerzo y con denuedo,
creyendo que conseguía
la felicidad sin cuento.

Pero no, todo era lucha,
y la lucha no es consuelo,
la armonía de la vida
es la paz del hombre bueno.

Ya  me toca descansar
en la cúspide del tiempo,
liberarme del deber,
de ese señor tan severo.













jueves, 8 de junio de 2017

Deja que hable mi alma

Deja que hable mi alma

Deja que hable mi alma,
que se despegue del cuerpo,
que las palabras no suenen,
que hablen los pensamientos.

Deja que olvide esta vida,
que se remonte a los cielos,
que vuele y nunca camine
ni por vías, ni por senderos.

Que el espíritu se cubra
de aureolas y reflejos,
de luces nunca apagadas,
de estrellas del firmamento.

Que solo oiga los cantos
de todos los seres buenos,
los que fabrican la paz,
los que su amor es sincero.

Déjale que se retire,
solitario, a su aposento,
donde no se oye el ruido,
ni se percibe el lamento.

Que las sombras se retiren
vestidas de luto negro,
y la tristeza se marche
y se mantenga muy lejos.

Que la vida resplandezca
tan bella como un lucero,
y complacido me sienta
mirándome en el espejo

de las lunas y los soles
que adornan el firmamento,
y dormitando en la noche,
feliz, al sueño me entrego.

















martes, 21 de marzo de 2017

No quiero encerrar mi alma


No quiero encerrar mi alma
en la gruta de mi cuerpo,
prisionera de las normas
que esclavizan a los pueblos.

Que vuele como las águilas,
sin ataduras ni frenos,
que ella marque sus caminos
en este inmenso universo.

Pues quiero que sea libre,
y que salga sin complejos
de este encierro sombrío
que apaga sus sentimientos.

Que mire feliz al sol,
y se meza con el viento,
con los picos por morada,
y la Luna por  espejo.

Que no se pare cansada
de descubrir mundos nuevos,
que sobrevuele las vallas
y las fronteras de hierro.

Que visite cada día
bosques y paisajes nuevos,
y retenga en su mirada
la belleza de los cielos.

Y si algún día se cansa,
y quiere volver de nuevo,
ensanchará mi esperanza
y me encontrará contento.






jueves, 8 de diciembre de 2016

RAPTO

    

La soledad me ha raptado,
ha enclaustrado mi vivencias,
aislando con su figura
mi vida, que ahora está presa.

Mi libertad me ha dejado
no quiere ser compañera
de dama tan silenciosa
que solo engendra tristeza.

Ya no escucho las palabras,
ni los susurros siquiera,
ni el bramido de los mares,
ni el tictac de las estrellas.

Las aves ya no acarician
las ventanas de mi celda,
pasan mudas, silenciosas,
sus trinos ya no me llegan.

Las flores de mi jardín
ya están mustias, no me alegran,
sus colores palidecen,
pues pasó la primavera.

Todo es otoño en mi vida,
ya no habrá más primaveras,
mi senda cubren las hojas
para no dejar más huellas.

Todo es silencio en mi vida,
quietud, sosiego, y paciencia,
no escucho ruidos ni sones
solo oigo a mi conciencia.

La soledad me raptado,
ha enclaustrado mis vivencias.




lunes, 5 de diciembre de 2016

SENCILLEZ



No malgaste tu vida pretendiendo
conquistar posiciones encumbradas,
y subir obligado los repechos,
y escalar con tu esfuerzo las montañas.

No siempre lo más alto es placentero,
ni los llanos  dejan de llenar tu alma,
que las bellas flores y los ríos                    
en la planicie florecen y descansan.                                    

Buscar metas  ficticias  en la vida,
renunciando a tu complacencia amada
es errar los senderos y la vía

para llegar a la meta deseada,
donde reina la paz y la alegría,
que complacen al humano en su morada.








martes, 29 de noviembre de 2016

Los siete niños de Écija


En la ciudad de las torres
tienen su cuna nativa.
Écija los vió nacer
y crecer en las olivas.

Siete jinetes cabalgan
los campos de Andalucía,
pintados en bronce y sol,
caballeros que transitan

los caminos polvorientos,
huyendo de la justicia.
Nacieron contra el francés,
cuando la patria peligra.

Atacaban, en el monte,
la retaguardia enemiga,
y por sorpresa y valor
a los franceses fustigan

Libres son como los vientos,
bandoleros de altas vistas,
que a los ricos asaltaban
y a los pobres socorrían.

Justicieros para el pueblo
cuando falta la justicia,
y los humildes soportan
las mayores tropelías

Siete jinetes son, siete,
si alguno pierde la vida,
otro ocupa su lugar
sin que pase un solo día.

Sus andanzas las cantaban
los poetas y las niñas,
jugando alegres al corro
en toda la Andalucía.

Siete jinetes son, siete,
los siete niños de Écija.







miércoles, 28 de septiembre de 2016

Contemplación

Quiero volver  a la tierra,
a que sienta mis pisadas,
son caricias que le ofrezco
al levitar por la escarcha.

Su piel es de terciopelo,
cuando transito, descalza,
por el verdor de sus prados,
deleite siento en mis plantas.

La sombra de los abetos
pinta mi senda alargada,
verde camino me espera
hasta la fuente del agua.

Aquí no existe el reloj,
la vida yace parada,
la meditación me llena
de paz y sosiego el alma.

Ya no anhelo conseguir
riquezas, poder o fama,
la contemplación es oro,
ya no pienso en el mañana.

He vuelto a nacer de nuevo,
siempre es hoy en la montaña,
no hay pasado ni futuro,
todo es goce en la quebrada.

Ya no sueño cada noche
con lo que mucho me agrada,
lo estoy viviendo despierto
entre abedules y acacias.

No quiero volver al pueblo,
mi senda ya está sellada,
he borrado los caminos,
no quiero volver a casa.


           







sábado, 24 de septiembre de 2016

Soledad

No llamaste a mi puerta
soledad, entraste por la ventana,
rompiste las transparencias,
e invadiste mi morada.

Yo no te he dado la venia
para que en mi hogar reinaras,
fuiste tu la que furtiva
te hiciste mi soberana.

No estoy a gusto contigo,
tu presencia no me es grata,
pues solo estoy resignado
de que habites en mi casa.

Pero siento que ya nunca 
abandonarás mi estancia,
y tendré que acostumbrarme
a vivir con esta dama.

Tus silencios prolongados
no los escucha mi alma,
sólo recuerdos suscitas
de aquella vida pasada.

Has cercado mi existencia
con vallas de púas y lágrimas
para que sólo tu reines
en mi vida desolada.

No eres buena compañera,
pues te faltan las palabras
que acercan los corazones
y llenan de gozo el alma.