Cuando me siento en mi mesa
y el ordenador tecleo,
me llegan por la ventana
unos alegres gorjeos.
Saltando de rama en rama,
un capirote yo observo
en el níspero frondoso
que crece verde en mi huerto.
Me recibe con su canto,
con su matinal concierto,
y a mi me encanta mirarlo
con los cristales abiertos.
Esta diana sonora
de nítidos trinos bellos
acaba por despertarme,
comenzando otro día nuevo.
Todo es vida en mi jardín,
el sol alumbra los brezos
y los pájaros se bañan
en el agua de los tiestos.
Se secan sobre las ramas
de mi verde nisperero
aseando su plumaje
con su baño mañanero.
Al capirote no agrada
la visita de extranjeros,
pues marca su territorio
con sus alas por el suelo.
Se incomoda si su canto
interrumpen los jilgueros,
y emite "tecks" de protesta
para que emprendan el vuelo.
Dueño y señor de mi árbol,
coronado reyezuelo,
cantor de mi soledad,
de mi alegría, pregonero.
lunes, 25 de abril de 2011
domingo, 24 de abril de 2011
¡ Partidos políticos, responsabilidad!
La mayoría de las listas que los partidos políticos presentan a las distintas elecciones, están formadas, en su mayor parte, por personas desconocidas para la inmensa mayoría de los votantes, lo que conlleva que cuando el votante de a pie deposita su papeleta en una hurna, se vea obligado a hacer un acto de fe en el partido a quien vota.
Los partidos políticos no siempre ponen en los puestos de más responsabilidad a sus mejores hombres, a los más honestos, inteligentes, experimentados y preparados. La experiencia nos dice que los criterios que siguen son otros, que nada tienen que ver con los calificativos que preceden, y así tenemos una serie de políticos indeseables e ineficaces.
Un botón de muestra lo hemos tenido con el Sr. Zapatero. Un señor mediocre en su formación, un novato sin experiencia alguna en labores de gobierno, que con anterioridad no había demostrado nada de nada, y el partido socialista, en lugar de foguearlo y darle un aprendizaje, durante unos años en cargos inferiores, de buenas a primeras lo coloca de presidente del ejecutivo español. Señores, un poco de responsabilidad, que lo que tenemos en juego no es el ayuntamiento de un pueblo, que por ahí debería haber empezado, sino una nación que sobrepasa los cuarenta millones de habitantes.
El partido socialista tiene hombres mucho mejor preparados, mejor formados, y con experiencia de gobierno. Los ciudadanos no podemos permitir que las luchas internas en los partidos deriven en una carrera de trepas que no tengan otro mérito que las tretas para medrar dentro del partido. Queremos que nos gobiernen los mejores hombres de cada partido, por lo que llamamos a la responsabilidad y a la honradez de los partidos a la hora de designar a los dirigentes.
Los partidos políticos no siempre ponen en los puestos de más responsabilidad a sus mejores hombres, a los más honestos, inteligentes, experimentados y preparados. La experiencia nos dice que los criterios que siguen son otros, que nada tienen que ver con los calificativos que preceden, y así tenemos una serie de políticos indeseables e ineficaces.
Un botón de muestra lo hemos tenido con el Sr. Zapatero. Un señor mediocre en su formación, un novato sin experiencia alguna en labores de gobierno, que con anterioridad no había demostrado nada de nada, y el partido socialista, en lugar de foguearlo y darle un aprendizaje, durante unos años en cargos inferiores, de buenas a primeras lo coloca de presidente del ejecutivo español. Señores, un poco de responsabilidad, que lo que tenemos en juego no es el ayuntamiento de un pueblo, que por ahí debería haber empezado, sino una nación que sobrepasa los cuarenta millones de habitantes.
El partido socialista tiene hombres mucho mejor preparados, mejor formados, y con experiencia de gobierno. Los ciudadanos no podemos permitir que las luchas internas en los partidos deriven en una carrera de trepas que no tengan otro mérito que las tretas para medrar dentro del partido. Queremos que nos gobiernen los mejores hombres de cada partido, por lo que llamamos a la responsabilidad y a la honradez de los partidos a la hora de designar a los dirigentes.
sábado, 23 de abril de 2011
Cuánto te quiero
Yo quiero decir te quiero
aunque las palabras se las lleve el viento,
y proclame por los aires
mis intimos sentimientos.
Que se enteren los picachos
y las palmas del desierto
y los ríos bulliciosos
cuánto te adoro y te quiero.
No me importan que las aves
oigan tu nombre, pues creo
que guardarán buen recuerdo
como el que yo de ti tengo.
Que el huracán al soplar
diga tu nombre en su sueño,
y que todo el mundo sepa
cuánto, mi alma, te quiero.
Que las sirenas del mar
escuchen mis sentimientos,
que la brisa les transporte
los amores que yo siento.
Tienes que salir de mi,
tu amor no cabe en mi pecho,
que vuele y llene el espacio,
no puede ser prisionero.
Que se enteren los planetas
y las estrellas del cielo
y cuando pase por ellos
saluden a quien venero.
Que los nomos de los bosques
oigan tu nombre en el viento,
y cual nueva blanca nieves
seas su princesa, en secreto.
El amor no hay que ocultar
si es un amor verdadero,
hay que contagiar con él
nuestras vidas y los sueños.
aunque las palabras se las lleve el viento,
y proclame por los aires
mis intimos sentimientos.
Que se enteren los picachos
y las palmas del desierto
y los ríos bulliciosos
cuánto te adoro y te quiero.
No me importan que las aves
oigan tu nombre, pues creo
que guardarán buen recuerdo
como el que yo de ti tengo.
Que el huracán al soplar
diga tu nombre en su sueño,
y que todo el mundo sepa
cuánto, mi alma, te quiero.
Que las sirenas del mar
escuchen mis sentimientos,
que la brisa les transporte
los amores que yo siento.
Tienes que salir de mi,
tu amor no cabe en mi pecho,
que vuele y llene el espacio,
no puede ser prisionero.
Que se enteren los planetas
y las estrellas del cielo
y cuando pase por ellos
saluden a quien venero.
Que los nomos de los bosques
oigan tu nombre en el viento,
y cual nueva blanca nieves
seas su princesa, en secreto.
El amor no hay que ocultar
si es un amor verdadero,
hay que contagiar con él
nuestras vidas y los sueños.
viernes, 22 de abril de 2011
Semana Santa. Andalucía
Andalucía se transforma
los días de semana santa,
perdiendo su identidad,
pues la cambia esta semana
por la tierra de Jesús
el que el domingo de palmas
comenzara su pasión
que a la humanidad salvara.
Sus templos abren cancelas
porque ajustadas las andas
de cristos y dolorosas
sus estrechas puertas pasan.
Clarines rompen los aires,
el silencio, en lenta calma,
procesiona por las calles
y se adueña de las almas.
Los pueblos y las ciudades,
sin tramoya, se transforman
en caminos del calvario
y en montículos del Gólgota.
Guiones de nazarenos
forman alineada escolta
alumbrando con los cirios,
que lágrimas de cera lloran.
Y las dolorosas damas
con mantillas españolas
acompañan a su virgen,
que afligida gime y llora.
Escuadrones de romanos
vistiendo a la vieja usanza
con sus corazas y picas
y sus brillantes espadas.
Todos forman el cortejo
de nuestra semana santa
y mantienen la costumbre
del pueblo que llora y canta
con desgarros de saetas
que salen de las gargantas
de un pueblo de sentimientos
que arraigan en sus entrañas.
Así es esta Andalucía,
así es su semana santa,
dolor, piedad, y alegría,
barroca y mística estampa.
los días de semana santa,
perdiendo su identidad,
pues la cambia esta semana
por la tierra de Jesús
el que el domingo de palmas
comenzara su pasión
que a la humanidad salvara.
Sus templos abren cancelas
porque ajustadas las andas
de cristos y dolorosas
sus estrechas puertas pasan.
Clarines rompen los aires,
el silencio, en lenta calma,
procesiona por las calles
y se adueña de las almas.
Los pueblos y las ciudades,
sin tramoya, se transforman
en caminos del calvario
y en montículos del Gólgota.
Guiones de nazarenos
forman alineada escolta
alumbrando con los cirios,
que lágrimas de cera lloran.
Y las dolorosas damas
con mantillas españolas
acompañan a su virgen,
que afligida gime y llora.
Escuadrones de romanos
vistiendo a la vieja usanza
con sus corazas y picas
y sus brillantes espadas.
Todos forman el cortejo
de nuestra semana santa
y mantienen la costumbre
del pueblo que llora y canta
con desgarros de saetas
que salen de las gargantas
de un pueblo de sentimientos
que arraigan en sus entrañas.
Así es esta Andalucía,
así es su semana santa,
dolor, piedad, y alegría,
barroca y mística estampa.
Pacifismo de oposición
"Las fuerzas del líder libio, Muamar Gadafi, han atacado con bombas de racimo de fabricación española y con proyectiles tierra-tierra zonas residenciales de Libia, según testimonios de testigos y supervivientes recogidos por el diario estadounidense 'New York Times', que también ha sido testigo de las evidencias sobre el terreno que ha dejado el armamento pesado utilizado por el régimen."
Que el señor ZP se la dé de pacifista y venda bombas de racimo a un terrorista como Gadafi, esto no lo entiende nadie. Pero la verdad es que el pacifismo de este señor lo usa únicamente como argumento de confrontación, para desgastar a sus opositores, sus guerras no son tales, son defensa de los ciudadanos, las guerras son las de los otros. Dejémonos de eufemismos y llamemos a las cosas por su nombre. Una cosa son las palabras en los medios de comunicación, para quedar bien ante los ciudadanos y otra muy diferente son los hechos, las palabras se las lleva el viento, los hechos permanecen.
No se puede justificar esta venta de armas prohibidas, con la excusa de que si no se las vende España se las vendería otro país. Esta lógica no se sostiene, y si nos guiamos por ella nos induciría a cometer los mayores crímenes, apoyados en que otros también los harían.
Es de una irresposabilidad sin límites, primero, fabricar esta clase de armas incontrolables, cuyo objetivo primordial es la población civil, y segundo, ponerlas en manos de un dictador patrocinador y ejecutor de actos de terrorismo, como está demostrado.
No se puede argumentar que la prohibición de fabricar estas armas se estableció en el año de 2007, porque con anterioridad existía el Código de Conducta europeo que desaconsejaban su fabricación, venta y uso. Pero las autoridades españolas solamente se enteran de lo que les interesa, y estos temas que masacran a la humanidad parece no interesarles mucho. Es una verguenza que en pleno siglo XXI existan las guerras y que los países sigan fabricando armas mortíferas, con la insensibilidad propia de aquellos, para quienes la vida de los inocentes no tiene valor alguno.
No podemos entender a los políticos, todos hacen lo mismo, pero nos quieren vender que cuando lo hace el opositor es malo pero si lo hace el gobernante es bueno. Lo que digo, incomprensible.
Que el señor ZP se la dé de pacifista y venda bombas de racimo a un terrorista como Gadafi, esto no lo entiende nadie. Pero la verdad es que el pacifismo de este señor lo usa únicamente como argumento de confrontación, para desgastar a sus opositores, sus guerras no son tales, son defensa de los ciudadanos, las guerras son las de los otros. Dejémonos de eufemismos y llamemos a las cosas por su nombre. Una cosa son las palabras en los medios de comunicación, para quedar bien ante los ciudadanos y otra muy diferente son los hechos, las palabras se las lleva el viento, los hechos permanecen.
No se puede justificar esta venta de armas prohibidas, con la excusa de que si no se las vende España se las vendería otro país. Esta lógica no se sostiene, y si nos guiamos por ella nos induciría a cometer los mayores crímenes, apoyados en que otros también los harían.
Es de una irresposabilidad sin límites, primero, fabricar esta clase de armas incontrolables, cuyo objetivo primordial es la población civil, y segundo, ponerlas en manos de un dictador patrocinador y ejecutor de actos de terrorismo, como está demostrado.
No se puede argumentar que la prohibición de fabricar estas armas se estableció en el año de 2007, porque con anterioridad existía el Código de Conducta europeo que desaconsejaban su fabricación, venta y uso. Pero las autoridades españolas solamente se enteran de lo que les interesa, y estos temas que masacran a la humanidad parece no interesarles mucho. Es una verguenza que en pleno siglo XXI existan las guerras y que los países sigan fabricando armas mortíferas, con la insensibilidad propia de aquellos, para quienes la vida de los inocentes no tiene valor alguno.
No podemos entender a los políticos, todos hacen lo mismo, pero nos quieren vender que cuando lo hace el opositor es malo pero si lo hace el gobernante es bueno. Lo que digo, incomprensible.
miércoles, 20 de abril de 2011
Nubes blancas, nubes negras.
A mi buena amiga
y compañera de docencia
durante muchos años
Adela Hernández García
Nubes blancas, nubes negras
en el cielo siempre veo,
cuando no reluce el sol
ni yo la luna contemplo.
Nubes blancas nacaradas
volutas de blancos sueños
cumplidos y no soñados
que ya volaron muy lejos.
Nubes blancas que me envuelven
y me llevan por los cielos,
como ave voladora
en viajes mañaneros.
Nubes blancas me acarician,
yo complacido me siento
acompañado de cirros,
sintiendo su dulce afecto.
Nubes blancas del amor,
de la amistad y el consenso,
de sentimientos unidos,
de estimación y de aprecio.
Nubes blancas que me traen
a mis hijos y a mis nietos,
a mi buena compañera
con arreboles sinceros.
Nubes blancas me acompañan,
son los amigos que tengo
sabiendo que no me fallan
al sintonizar con ellos.
Nubes negras que amenazan
tormentas en el desierto,
vientos que rompen las ramas
de las plantas de mi huerto.
Nubes negras voladoras
la muerte llevan por dentro,
y la lanzan traicioneras
y la siembran en los pueblos.
Nubes negras que se forman
en el interior del pecho,
si el odio va dominando
la vida y nuestros deseos.
Nubes blancas, nubes negras
alternan mis sentimientos,
blancas que me abren caminos,
las negras yo las detesto.
y compañera de docencia
durante muchos años
Adela Hernández García
Nubes blancas, nubes negras
en el cielo siempre veo,
cuando no reluce el sol
ni yo la luna contemplo.
Nubes blancas nacaradas
volutas de blancos sueños
cumplidos y no soñados
que ya volaron muy lejos.
Nubes blancas que me envuelven
y me llevan por los cielos,
como ave voladora
en viajes mañaneros.
Nubes blancas me acarician,
yo complacido me siento
acompañado de cirros,
sintiendo su dulce afecto.
Nubes blancas del amor,
de la amistad y el consenso,
de sentimientos unidos,
de estimación y de aprecio.
Nubes blancas que me traen
a mis hijos y a mis nietos,
a mi buena compañera
con arreboles sinceros.
Nubes blancas me acompañan,
son los amigos que tengo
sabiendo que no me fallan
al sintonizar con ellos.
Nubes negras que amenazan
tormentas en el desierto,
vientos que rompen las ramas
de las plantas de mi huerto.
Nubes negras voladoras
la muerte llevan por dentro,
y la lanzan traicioneras
y la siembran en los pueblos.
Nubes negras que se forman
en el interior del pecho,
si el odio va dominando
la vida y nuestros deseos.
Nubes blancas, nubes negras
alternan mis sentimientos,
blancas que me abren caminos,
las negras yo las detesto.
martes, 19 de abril de 2011
Un poco de historia reciente de la educación en España.
Desde el año 1957 que comencé mi labor educativa y docente hasta el año 2003 que me jubilé, he sido partícipe y testigo del devenir de la educación en nuestro pais. Haciendo un somero análisis de estos años, tengo que decir que ha sido una lástima el no haberlos aprovechado como se debía haber hecho, y haber llegado a los resultamos que hoy tenemos que lamentar.
Hasta el año 1970 solamente teníamos las escuelas populares,que no cubrían todas las peticiones, lo que implicaba que una parte de los niños se quedaban sin escolarizar. Estaban muy mal atendidas, muchas de ellas tenían como aula la parte baja de una casa, sin condiciones higiénicas adecuadas. El material muy escaso y los sueldos de los maestros tan bajos que, muchos de los que habian estudiado la carrera de magisterio se didicaban a otros trabajos mejor remunerados.
Es en 1970, con el ministro José Luis Villar Palasí, y la Ley General de Educación y Financiación de la Reforma Educativa (E.G.B.) cuando comienza una nueva era para la educación en España. Se suprime el bachillerato elemental y se sustituye por la segunda etapa de la E.G.B., ésta constará de 8 cursos, y los alumnos deberán estar escolarizados hasta los 14 años.
Se empiezan a contruir colegios y poco a poco se van dotando de estos centros a todos los barrios de pueblos y ciudades. El profesorado recibe esta ley con mucha ilusión y comienza una labor de preparación y perfeccionamiento, sin mirar las horas fuera del horario escolar y sin remuneración alguna que le dedican a esta labor, pagándose de su bolsillo los desplazamientos. Pero la ilusión por la superación y el servicio a una sociedad nueva pagaban todos estos sacrificios.
El nivel de la segunda etapa era bueno, y los chicos salían con unos conocimientos y unos hábitos satisfactorios. El profesorado se dedicaba con entusiasmo a su labor, porque estaba viendo que su trabajo era frutífero. Los chicos, en su inmensa mayoría, recibían las enseñanzas con agrado y trabajaban a gusto, dentro de un ambiente de superación, trabajo y respeto a los profesores y compañeros. Este estado de cosas dura unos pocos años.
Con la entrada de la democracia, la política empieza a entrar en los centros, y éstos se sienten afectados de varias formas: hay un afán por acaparar, por parte de los políticos, los puestos directivos, apartando de estos cargos a los profesionales independientes y mejor preparados. Se usan estos cargos como trampolín para situarse en la política, una vez conseguido esto, se abandonan.
Pero lo peor del caso es la cantidad de leyes que salen, aplicando criterios políticos a los centros escolares.Poco a poco se le va quitando al profesorado la autoridad que necesitan para poder desarrollar con eficacia su labor, fomentando un "coleguismo" que conduce a la falta de respeto y aprecio.
Los niveles de exigencia se bajan de una forma alarmante, igualando por abajo y aprobando a los alumnos que no trabajan lo suficiente. El alumno bueno se siente desmotivado y el que no quiere estudiar se hace dueño de las clases, impidiendo en muchos casos el poder impartir la enseñanza con normalidad. Se olvidan prácticas y normas pedagógicas fruto de años y diría que de siglos de experiencia, y se quieren sustituir por una libertad mal entendida que solamente lleva a la falta de trabajo y esfuerzo y a una falta de respeto de todo y de todos. Este estado de cosas se refleja en el rendimiento académico, a todos los niveles, pasamos a estar en los últimos puestos en rendimiento escolar, y cada vez que se hace un estudio a cualquier nivel, ocupamos los peores puestos. Esto es vergonzoso. Así hemos llegado a una situación que nadie la quiere, pero que todos hemos contribuido a crearla.
Hasta el año 1970 solamente teníamos las escuelas populares,que no cubrían todas las peticiones, lo que implicaba que una parte de los niños se quedaban sin escolarizar. Estaban muy mal atendidas, muchas de ellas tenían como aula la parte baja de una casa, sin condiciones higiénicas adecuadas. El material muy escaso y los sueldos de los maestros tan bajos que, muchos de los que habian estudiado la carrera de magisterio se didicaban a otros trabajos mejor remunerados.
Es en 1970, con el ministro José Luis Villar Palasí, y la Ley General de Educación y Financiación de la Reforma Educativa (E.G.B.) cuando comienza una nueva era para la educación en España. Se suprime el bachillerato elemental y se sustituye por la segunda etapa de la E.G.B., ésta constará de 8 cursos, y los alumnos deberán estar escolarizados hasta los 14 años.
Se empiezan a contruir colegios y poco a poco se van dotando de estos centros a todos los barrios de pueblos y ciudades. El profesorado recibe esta ley con mucha ilusión y comienza una labor de preparación y perfeccionamiento, sin mirar las horas fuera del horario escolar y sin remuneración alguna que le dedican a esta labor, pagándose de su bolsillo los desplazamientos. Pero la ilusión por la superación y el servicio a una sociedad nueva pagaban todos estos sacrificios.
El nivel de la segunda etapa era bueno, y los chicos salían con unos conocimientos y unos hábitos satisfactorios. El profesorado se dedicaba con entusiasmo a su labor, porque estaba viendo que su trabajo era frutífero. Los chicos, en su inmensa mayoría, recibían las enseñanzas con agrado y trabajaban a gusto, dentro de un ambiente de superación, trabajo y respeto a los profesores y compañeros. Este estado de cosas dura unos pocos años.
Con la entrada de la democracia, la política empieza a entrar en los centros, y éstos se sienten afectados de varias formas: hay un afán por acaparar, por parte de los políticos, los puestos directivos, apartando de estos cargos a los profesionales independientes y mejor preparados. Se usan estos cargos como trampolín para situarse en la política, una vez conseguido esto, se abandonan.
Pero lo peor del caso es la cantidad de leyes que salen, aplicando criterios políticos a los centros escolares.Poco a poco se le va quitando al profesorado la autoridad que necesitan para poder desarrollar con eficacia su labor, fomentando un "coleguismo" que conduce a la falta de respeto y aprecio.
Los niveles de exigencia se bajan de una forma alarmante, igualando por abajo y aprobando a los alumnos que no trabajan lo suficiente. El alumno bueno se siente desmotivado y el que no quiere estudiar se hace dueño de las clases, impidiendo en muchos casos el poder impartir la enseñanza con normalidad. Se olvidan prácticas y normas pedagógicas fruto de años y diría que de siglos de experiencia, y se quieren sustituir por una libertad mal entendida que solamente lleva a la falta de trabajo y esfuerzo y a una falta de respeto de todo y de todos. Este estado de cosas se refleja en el rendimiento académico, a todos los niveles, pasamos a estar en los últimos puestos en rendimiento escolar, y cada vez que se hace un estudio a cualquier nivel, ocupamos los peores puestos. Esto es vergonzoso. Así hemos llegado a una situación que nadie la quiere, pero que todos hemos contribuido a crearla.
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