lunes, 12 de septiembre de 2011

Turquía. Ruinas de Ëfeso

Las ruinas de Éfeso pertenecen a una ciudad muy antigua, fundada en el siglo XI a.C., por colonos atenienses. Fue conquistada y habitada por diversos pueblos. Fue destruida y contruida de nuevo en el año 322 a. C. Entre sus edificios merecen ser destacados su teatro, la biblioteca y el Templo de Artemisa, una de las siete maravillas del mundo antiguo, contruido en el año 550 a. C. y destruido por un incendio intencionado en el año 356 a. C. Posteriormente fue reconstruido nuevamente por Alejandro Magno.

Grandes personajes han nacido y vivido en esta próspera y populosa ciudad de la antigüedad. Entre los primeros cristianos hemos de destacar a S. Pablo, que vivió varios años en ella, S. Juan Evangelista y la Virgen María, cuya casa fue descubierta a finales del S.XIX.
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domingo, 11 de septiembre de 2011

Capadocia.Göreme. Museo al aire libre

Göreme es el nombre de un pueblo y de un conjunto de valles situados en la región de Capadocia. Este parque nacional fue declarado, en 1985, por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Los asentamientos en la zona comienzan en los siglo III y IV por parte de los primeros cristianos que excavaron en la roca monasterios e iglesias. Se conservan capillas e iglesias decoradas con frescos de los siglos XI y XII. Fuera del parque hay algunas cuevas habilitadas para viviendas y pequeños hoteles. Aquí os dejo con una selección de fotografías.

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sábado, 10 de septiembre de 2011

Helios

Helios persigue la noche,
no le gustan las tinieblas,
y a la negra obscuridad
le ha declarado la guerra.

Se asoma por la mañana
por los picos de la sierra
para emprender el camino
cuando la aurora comienza.

Su hermana Eos le anuncia
por ser señor de la Tierra,
que domina con sus rayos
y siembra la vida en ella.

En carroza de caballos
brillantes más que la seda
se pasea por los cielos
y a los humanos otea

con ojos de llama y fuego
pero nunca se le acercan,
porque su poder tendría
muy nefastas consecuencias.

Es hijo de dos titanes,
del Hiperión y de Tea,
procede de buen linaje,
y a los dioses se asemeja.

Venerado por mil pueblos:
egipcios, incas y aztecas,
que le rinden pleitesía,
soberano en su grandeza.

Con el correr de los tiempos,
los espías de la Tierra
han descubierto el secreto
que guardaba en su conciencia.

Ha perdido su deidad,
se la ha robado la ciencia,
pues sólo le corresponde
la dignidad de una estrella.