Hay miradas que se expresan
mejor que muchas palabras,
que sacan al exterior
los sentimientos del alma.
Miradas de amor y encanto
que te atraen y te embriagan,
que te esclavizan ,sin grillos,
que te dominan y amarran.
Miradas de terciopelo,
suaves, dulces, diáfanas,
que penetran en tu ser
y tus sentimientos cambian.
Miradas tiernas de niño,
talismán de bella infancia,
expresión de la inocencia
en sus ojos dibujada.
Las miradas de una madre
de dulzura están cargadas,
de protección y cariño,
de comprensión y de calma.
Miradas despreciativas
inundadas de arrogancia,
del que se cree un ruiseñor
y es grajo de mala flauta.
Miradas indiferentes,
brisas que muy pronto pasan,
que no hablan tu lenguaje,
y que no te dicen nada.
Pero hay miradas malignas,
que te asustan y te amargan,
son fuegos que te dirigen
quien matar quiere tu alma.
Todo se dice y expresa
con una simple mirada,
desde la bondad divina
hasta la maldad inhumana.
sábado, 9 de febrero de 2013
jueves, 7 de febrero de 2013
A los 23 niños victimas de Eta
Segaron los campos tiernos
con guadañas de la muerte,sembrando dolor y pena
cortando los tallos verdes.
Truncaron sus cortas vidas
de criaturas inocentes,
le negaron la existencia
insensibles delincuentes.
La maldad se ha disfrazado
de patriotismo rebelde,
ni el candor de la niñez
sensibiliza a esta gente.
Las flores lloran de pena,
han cortado de repente
los capullos sin abrir,
sin colores en sus frentes.
Van esparciendo en la Tierra
semilla de negra suerte
emisarios de Luzbel
que a los ángeles dan muerte.
Las mentes dudan si hay
otra lógica que piense
encriptada en sus cerebros,
que no sea la dura muerte.
No hay luz que la sinrazón
alumbre en sus fieras mentes
que pueda justificar
la barbarie de esta gente.
lunes, 4 de febrero de 2013
Cauce vacío
Ya no llevará más agua
este cauce que está seco,
sólo enseña sus guijarros
en el fondo de su seno.
Pues se ha secado la fuente
que alumbraba el nacimiento
de la fluida corriente,
que bajaba por el cerro.
Los árboles de su orilla
se los llevaron los vientos,
sus raíces se secaron
y sus troncos se pudrieron.
Las algas y las adelfas
emigraron a otros suelos,
y los juncos y las juncias
ya hace tiempo que murieron.
El cervatillo travieso
no se se mira en el espejo
de sus aguas cristalinas,
ni rompe su pata el hielo.
Las tórtolas y perdices,
la alondra y el reyezuelo
ya no beben en sus aguas
ni se bañan en su lecho.
La verde alfombra florida
que adornaba el riachuelo
ha perdido sus colores,
ya no florecen sus flecos.
Ya, al amanecer, las aves
no alegran con sus juegos,
ni se oyen bulliciosas
al beber agua de nuevo.
El cauce ya está vacío,
ya no hay vida, sólo el viento
lo visita, levantando
sus postreros sedimentos.
este cauce que está seco,
sólo enseña sus guijarros
en el fondo de su seno.
Pues se ha secado la fuente
que alumbraba el nacimiento
de la fluida corriente,
que bajaba por el cerro.
Los árboles de su orilla
se los llevaron los vientos,
sus raíces se secaron
y sus troncos se pudrieron.
Las algas y las adelfas
emigraron a otros suelos,
y los juncos y las juncias
ya hace tiempo que murieron.
El cervatillo travieso
no se se mira en el espejo
de sus aguas cristalinas,
ni rompe su pata el hielo.
Las tórtolas y perdices,
la alondra y el reyezuelo
ya no beben en sus aguas
ni se bañan en su lecho.
La verde alfombra florida
que adornaba el riachuelo
ha perdido sus colores,
ya no florecen sus flecos.
Ya, al amanecer, las aves
no alegran con sus juegos,
ni se oyen bulliciosas
al beber agua de nuevo.
El cauce ya está vacío,
ya no hay vida, sólo el viento
lo visita, levantando
sus postreros sedimentos.
domingo, 3 de febrero de 2013
Déjame ser feliz
Déjame que sea feliz
que me queda poco tiempo,
que la vida se nos va
como si fuera un recuerdo.
Que el camino recorrido
es mas bien camino muerto,
que ya nunca volverá,
pues lo han borrado los vientos.
Déjame que desentierre
las raíces de lo bello,
de lo dulce y natural,
de la amistad y el afecto.
Ya no me importan las cosas,
ni me seduce el dinero,
pocas cosas necesito,
me contento con el tiempo.
Ahora comprendo mejor
"a Francesco, il poverello",
que nada necesitaba
para sentirse contento.
que me queda poco tiempo,
que la vida se nos va
como si fuera un recuerdo.
Que el camino recorrido
es mas bien camino muerto,
que ya nunca volverá,
pues lo han borrado los vientos.
Déjame que desentierre
las raíces de lo bello,
de lo dulce y natural,
de la amistad y el afecto.
Ya no me importan las cosas,
ni me seduce el dinero,
pocas cosas necesito,
me contento con el tiempo.
Ahora comprendo mejor
"a Francesco, il poverello",
que nada necesitaba
para sentirse contento.
sábado, 2 de febrero de 2013
Guárdate la verdad
Guárdate la verdad, que no quiero oírla,
ni que llegue a los oídos de la vieja,
átale las alas, y ciérrale el camino,
para que los vientos no anuncien su nueva.
Que no rompan, con su descarnada historia,
las fantasías creadoras de leyendas,
que el que las escribe nunca piensa
que sus realidades no sean ciertas.
Dejad que otros mundos nazcan,
y que estos mundos paralelos, crezcan,
y que surjan nuevos personajes
con vidas imaginarias o secretas.
No rompas historias nacidas en los amores
de una madre, que orgullosa piensa,
que su vástago, es envidia de los dioses,
y llena su vida de dicha y complacencia.
Y vive de este mundo, no existente,
creado por su amor, que ciego espera,
que algún día, antes que diga adiós,
su idealizado hijo, a su casa vuelva.
Déjala que se vaya satisfecha y orgullosa,
para qué trocar sus alegrías por penas,
ni romper el mundo en que vivía,
por descubrir una verdad triste y tremenda.
ni que llegue a los oídos de la vieja,
átale las alas, y ciérrale el camino,
para que los vientos no anuncien su nueva.
Que no rompan, con su descarnada historia,
las fantasías creadoras de leyendas,
que el que las escribe nunca piensa
que sus realidades no sean ciertas.
Dejad que otros mundos nazcan,
y que estos mundos paralelos, crezcan,
y que surjan nuevos personajes
con vidas imaginarias o secretas.
No rompas historias nacidas en los amores
de una madre, que orgullosa piensa,
que su vástago, es envidia de los dioses,
y llena su vida de dicha y complacencia.
Y vive de este mundo, no existente,
creado por su amor, que ciego espera,
que algún día, antes que diga adiós,
su idealizado hijo, a su casa vuelva.
Déjala que se vaya satisfecha y orgullosa,
para qué trocar sus alegrías por penas,
ni romper el mundo en que vivía,
por descubrir una verdad triste y tremenda.
viernes, 1 de febrero de 2013
El poder
Vivimos una época difícil, los principios éticos y morales han desaparecido de la norma de conducta de muchos de nuestros ciudadanos y han sido sustituidos por el oportunismo, el poder, la riqueza. La honradez, el espíritu de servicio y la solidaridad son aves que con el tiempo han ido perdiendo sus alas.En la educación de nuestros niños y jóvenes, estos valores han sido silenciados y olvidados como algo secundario, que no tiene interés alguno.
Una sociedad sin principios éticos, es una sociedad oportunista, aprovechada e injusta. Y como los pueblos no pueden vivir sin mitos, que les sirvan de espejo y de talismán, si no los tienen ya se encargarán de fabricarlos aquellos que mueven los hilos del poder.
Hoy estamos asistiendo a unos tristes espectáculos de exaltación de idearios políticos aprovechados y a una desvaloración de todo lo que no sea belleza, poder y dinero. Este es el ambiente social que respiramos. Nos quejamos, y con razón, de los casos de corrupción política, pero olvidamos que el hábitat para que crezca y se desarrolle esta planta es el que hoy domina la sociedad y que todos hemos contribuido, por acción o por omisión, a construir.
Un mal gobernante, que arrastra a las masas, no tendría nada que hacer, si estas masas no están predispuestas a seguirle. La historia, por desgracia, nos ha demostrado estos hechos.Ni Hitler ni Stalin hubieran llegado a cometer los excesos que cometieron, si no se hubieran sentido respaldados por unos pueblos sedientos de revancha y triunfalismo.
Pero estas referencias, son de casos extremos.El poder, sea cual sea la forma de manifestarse, en esto es muy hábil, nunca quiere competencia, no entiende el lenguaje del asociacionismo, ni tampoco quiere ciudadanos que sean capaces de defender sus principios éticos, por encima de todo. A éstos ciudadanos es difícil de manejarlos y llevarlos, como corderitos, al propio redil. Déjemonos de engaños, mientras el hombre sea hombre, muchos de ellos se verán tentados por hacerse con las riendas, que les permitan conducir la carreta por donde le plazca.
Una sociedad sin principios éticos, es una sociedad oportunista, aprovechada e injusta. Y como los pueblos no pueden vivir sin mitos, que les sirvan de espejo y de talismán, si no los tienen ya se encargarán de fabricarlos aquellos que mueven los hilos del poder.
Hoy estamos asistiendo a unos tristes espectáculos de exaltación de idearios políticos aprovechados y a una desvaloración de todo lo que no sea belleza, poder y dinero. Este es el ambiente social que respiramos. Nos quejamos, y con razón, de los casos de corrupción política, pero olvidamos que el hábitat para que crezca y se desarrolle esta planta es el que hoy domina la sociedad y que todos hemos contribuido, por acción o por omisión, a construir.
Un mal gobernante, que arrastra a las masas, no tendría nada que hacer, si estas masas no están predispuestas a seguirle. La historia, por desgracia, nos ha demostrado estos hechos.Ni Hitler ni Stalin hubieran llegado a cometer los excesos que cometieron, si no se hubieran sentido respaldados por unos pueblos sedientos de revancha y triunfalismo.
Pero estas referencias, son de casos extremos.El poder, sea cual sea la forma de manifestarse, en esto es muy hábil, nunca quiere competencia, no entiende el lenguaje del asociacionismo, ni tampoco quiere ciudadanos que sean capaces de defender sus principios éticos, por encima de todo. A éstos ciudadanos es difícil de manejarlos y llevarlos, como corderitos, al propio redil. Déjemonos de engaños, mientras el hombre sea hombre, muchos de ellos se verán tentados por hacerse con las riendas, que les permitan conducir la carreta por donde le plazca.
jueves, 31 de enero de 2013
Vente a mi casa
Deja que el invierno pase,
que la escarcha se derrita,
que la nieve ya no caiga
y te deje triste y fría.
Que tu aliento no se hiele,
ni tampoco tu sonrisa,
ni tus labios escarlata
ni tu mirada de niña.
Huye del invierno blanco
que ha pintado la campiña,
vente a mi casa, conmigo,
si te sientes aterida.
No quiero cortar tus alas
sólo proteger tu vida,
que en mi cocina de leña
está la lumbre encendida.
Ya no pasarás más frío,
aunque domine la niebla,
que mi hogar, será tu hogar,
mientras tu quieras, mi reina.
Pero si tu libertad
pesa más que mi avenencia,
no tengas prisas y espera,
que llegue la primavera.
Abre tus alas si quieres,
vuela por donde tú quieras,
que ya el frío del invierno
no impedirá tu carrera.
Busca tu amor por los campos
por los pueblos y las aldeas,
y, si oculto, no lo encuentras
vuelve a mi casa, princesa.
que la escarcha se derrita,
que la nieve ya no caiga
y te deje triste y fría.
Que tu aliento no se hiele,
ni tampoco tu sonrisa,
ni tus labios escarlata
ni tu mirada de niña.
Huye del invierno blanco
que ha pintado la campiña,
vente a mi casa, conmigo,
si te sientes aterida.
No quiero cortar tus alas
sólo proteger tu vida,
que en mi cocina de leña
está la lumbre encendida.
Ya no pasarás más frío,
aunque domine la niebla,
que mi hogar, será tu hogar,
mientras tu quieras, mi reina.
Pero si tu libertad
pesa más que mi avenencia,
no tengas prisas y espera,
que llegue la primavera.
Abre tus alas si quieres,
vuela por donde tú quieras,
que ya el frío del invierno
no impedirá tu carrera.
Busca tu amor por los campos
por los pueblos y las aldeas,
y, si oculto, no lo encuentras
vuelve a mi casa, princesa.
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