martes, 22 de febrero de 2011

Encontrar el norte

Navegando por los mares
de la vida, voy remando,
es el viento que me empuja
quien determina mi estado.

A veces me muevo lento,
otras voy precipitado,
acompañando a las olas
que acarician a mi barco.

Pero mi quilla no sabe
qué dirección he tomado,
y trato de convencerla
que abandone los atajos.

Que ponga rumbo hacia el norte,
que guíe sabia a mi barco,
y que luche con los vientos
que la mandan a otro lado.

Que se oriente por el cielo
preguntándole a los astros,
y cuando llegue la noche
que la polar sea su faro.

Que mantenga el rumbo, firme,
siempre mirando a lo alto,
que los cantos de sirenas
no le sirvan de reclamo.

Si la mar está tranquila,
espejo de vidrio claro,
su estampa pinta en las aguas
corcel en bello retrato.

Mansamente se desplaza
por las aguas del océano,
buscando el norte que marca
el puerto tan deseado.