jueves, 20 de mayo de 2010

Mirada atrás

Cuando miro para atrás,
mi vida veo en un espejo,
presiento que fue real
aunque parece un reflejo.

Los años no tienen luz,
sólo yo la noche cuento,
que me embarga, sin sentir
la claridad que yo anhelo.

El pasado, ya pasó,
el futuro, es venidero,
el presente es muy fugaz.
¿De qué vida disponemos?

Somos puro devenir
con efímeros recuerdos,
de sensaciones tenidas,
que se borran con los tiempos.

No tenemos más mansión
que los caminos que hacemos,
nuestra morada es posada
de peregrino perpetuo.

Cuántas sendas ya olvidadas,
cuántos atajos secretos,
cuántos anhelos vacíos
pensando que estaban llenos.

Cuántas estrellas fugaces
atravesando los cielos,
cuando solamente son
meteoritos muy pequeños.

Miro hacia atrás, sólo veo
estelas de mis recuerdos,
todo ha pasado veloz
ya solo nostalgia tengo.

Pero no quiero caer
en estéril desaliento,
he sembrado muchos campos
que ya observo floreciendo.

Mentes que reciben luz,
vidas que brotan de nuevo,
cuando miro atrás, con calma,
también las veo en el espejo.

El Tenerife, una muerte anuncida.

Hoy el mundo del fútbol está disparatado, fuera de juicio, las cantidades que se dan por los jugadores son desorbitadas, esto lleva a que una inmensa mayoría de los clubes estén entrampados hasta los ojos, también en este mundillo están viviendo por encima de sus posibilidades hasta que estalle la burbuja. Por otra parte el ambiente que vivimos es, cada día, más afixiante en el aspecto económico. En cuanto se pone un negocio, o cualquier otra actividad lucrativa, ya nadie se contenta con ir ganando para vivir, hay que enriquecerse en el menor tiempo posible.

Lo que le ha sucedido al Tenerife está muy claro, con una plantilla de segunda división es muy difícil, por no decir imposible, mantenerse en primera división. Al comenzar la liga y constatar que no se habían hecho los fichajes necesarios para confeccionar un equipo, aunque modesto, pero de primera, todos esperábamos lo que ha sucedido partido tras partido, no ha habido sorpresa de ninguna clase.

No se si la directiva, ante la carestía del mercado nacional, pensó en recurrir a Africa y América latina, mercados que son más asequibles, para poder reforzar el equipo, al menos con dos jugadores por línea.

Pero bueno, si no hay dinero no se puede gastar lo que no hay, y como aquí no ha salido ningún empresario millonario que se hiciera cargo del equipo, no nos queda otro remedio que contentarnos con lo que tenemos. Tampoco es una tragedia volver a segunda división, aunque a todos nos gustaría que jugara en primera. No busquemos otros culpables.