viernes, 24 de junio de 2011

Reyerta gitana

Blanden  brillantes navajas
en el tablao de la feria
gitanos de Extremadura
han causado la pelea.

Una reata de mulatos
que los Salgueros comercian
han encendido la chispa
del fuego de esta contienda.

Los extremeños airados
cuando contempan la recua,
acusan de latrocinio
a los Salgueros, que niegan

el robo de los mulatos,
que compraron en la feria
a un espigado calé,
vecino de Santa Eufemia.

Sus palabras no las creen,
y los ánimos se encrespan,
insultos y maldiciones
profieren aquellas lenguas.

Los forasteros se crecen,
llevarse la reata  intentan,
y los locales lo impiden
echando mano a la fuerza.

Poseidos por la ira
sus largas navajas muestran,
amenazando de muerte
al que se acerque a las bestias.

Un moreno de ojos negros
espigado y buena percha,
desafiante y mordaz
llevarse la recua intenta.

Pero dos de los Salgueros
sus facas, con saña, entierran
en el pecho del muchacho
que se ha desplomado en tierra.

Las dos familias se enzarzan
en una pequeña guerra
hasta que los del tricornio
ponen paz en la contienda.

El sargento y los civiles
a los gitanos se llevan
camino del cuartelillo
por pelear en la feria.